Durante la dictadura, ni las instituciones civiles de la provincia se salvaron de la injerencia por parte de las autoridades militares. En un hecho casi inédito en el país, se intervino una entidad deportiva, el Club Estudiantes de Santa Rosa. Fue después de un operativo realizado por la policía a raíz de una reunión de amigos, lo que fue utilizado por otros vecinos para denunciar a la comisión directiva.
Norberto G. Asquini y Juan Carlos Pumilla
En La Pampa, durante la dictadura militar, ocurrió un hecho que tiene pocos precedentes en esa etapa. Las autoridades provinciales de facto, luego del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, llegaron a intervenir diferentes entidades, como la Cámara de Comercio de Santa Rosa, que duró años, y la Cooperativa Popular de Electricidad (CPE), a la que le revisaron los estados contables. Pero también hubo un club deportivo que siguió la misma suerte ya que su comisión directiva no contó con el visto bueno de los militares: el Club Estudiantes de la capital. Probablemente, es el único caso de una entidad deportiva intervenida en el país durante la dictadura.
Esto ocurrió después de que se produjera un operativo militar en las instalaciones de la institución dirigido por el mismo jefe de Policía, el mayor Luis Enrique Baraldini. En ese momento, había ganado la conducción en 1975 una lista que tenía como referentes a Leopoldo Casal, León Nicanoff, Emigdio Fragassi, Audelino Pastorutti y Raúl Carrión, entre otros.
Cuadra rodeada.
El operativo policial ocurrió el 18 de agosto de 1976. Ese día, apenas cinco meses después de que cayera el gobierno constitucional de Isabel Perón y asumiera la Junta Militar, un grupo de amigos se reunió para celebrar, como todos los años, el aniversario de casamiento de Nicanoff y su esposa, Nora Pértica. La fecha exacta era el día siguiente, pero se tuvo que adelantar. Entre los invitados figuraban varios militantes del Partido Comunista, del que Nicanoff era dirigente. Allí estaban Santiago Badillo, Alejandra Naunchuk, Sergio Lino, Héctor Agüera, Julio Pedehontáa y Julio Mata, entre otros.
Según describiría Nicanoff en una solicitada publicada en LA ARENA el 21 de agosto, para aclarar los hechos tras los rumores que habían comenzado a circular en la ciudad, el encuentro fue una cena entre amigos en la cantina del club. Había 17 personas, entre hombres, mujeres y niños. En las instalaciones también había un partido de básquet. Nicanoff indica que por el lugar pasó Juan Carlos Alou, ex agente de la Policía Federal, ex secretario de la institución, ex cantinero y empleado de Canal 3. Y que había participado de la lista opositora poco antes.
A las 23.30, se produjo un procedimiento policial encabezado por Baraldini, que tomó toda la cuadra. Dos agentes fueron hasta la reunión y Nicanoff fue interrogado en el lugar. Se acordó en que los presentes debían dirigirse a la Seccional Primera, donde fueron interrogados después de la medianoche sobre el carácter de la reunión, los temas que se trataban y las afiliaciones políticas de cada uno.
Alarma en el barrio.
Antiguos socios y vecinos coinciden en que la noche del 18 de agosto del 76 los uniformados al mando de Baraldini rodeó toda la manzana de la calle Moreno 651 (Garibaldi, O'Higgins y Lisandro de La Torre) con varios móviles militares y policiales. Un oficial se presentó a comunicar a los presentes que se los iba a detener, lo que generó estupor y preocupación. Luego de conversar con el responsable, el oficial dispuso la libertad de mujeres y niños y envió a los restantes a la Seccional Primera donde se les tomó declaración. El operativo fue controlado por el jefe de Policía que permaneció en el acceso del predio hasta su conclusión.
Todos los efectivos estaban armados e hicieron evidente ostentación de esta condición. La circunstancia no solo alarmó al vecindario sino también a los ocasionales transeúntes y conductores que fueron obligados a desviarse. Entre los asistentes había algunos que poco antes habían sido cesanteados de la administración pública provincial por su militancia gremial, como el caso de Naunchuk.
Interrogados.
Los testigos recordaron que el interrogatorio al que se sometió a los hombres de la reunión en la mayoría de los casos estuvo a cargo del oficial Roberto Fiorucci, y giró en torno a las motivaciones de la reunión y qué tipo de actividad desarrollaba cada uno. Se les confeccionó una ficha tras lo cual los fueron liberando en horas de la madrugada. Algunas mujeres fueron convocadas al día siguiente, y se aplicó igual procedimiento.
Al día siguiente de los interrogatorios, la Jefatura de Policía informó en todos los medios que se había realizado un operativo por violación a la ley 21.323, que prohibía toda actividad política en el país. Y daba los nombres de los detenidos. Eso generaría la respuesta de Nicanoff en LA ARENA.
En la misma solicitada, el dirigente afirmaba: "Desde algunas semanas ciertas personas allegadas a la entidad han reincidido en una campaña política corrosiva entre los consocios y otros niveles que ya utilizaron infructuosamente en un evento electoral anterior de la institución". Era la lista opositora, y el operativo sería utilizado para lograr la intervención.
La intervención.
El 3 de septiembre de 1976, varios socios opositores a la comisión directiva encabezada por Casal y Nicanoff pidieron la intervención al gobierno militar. La resolución -recordaron familiares de Nicanoff- fue tomada el 31 de octubre de ese año por el director de Personas Jurídicas, el contador Manuel Peralta, quien en los '80, durante la dictadura militar, fue designado en un cargo jerárquico de la Universidad Nacional de La Pampa.
Los testigos entrevistados por los autores de la nota afirmaron que en el escrito presentado a las autoridades había "conspicuos vecinos de la ciudad suscribiendo la denuncia". Buena parte de la documentación de la institución -fundada el 12 de agosto de 1929 por un grupo de alumnos del Colegio Nacional- se encuentra desaparecida, por lo que solo prevalecen los datos orales.
El interventor designado por el gobierno militar fue Costianovsky. Hasta ese momento, la entidad se había caracterizado por incorporar un sinnúmero de actividades culturales que se ejercieron en forma paralela al quehacer deportivo y al mantenimiento de la colonia de vacaciones. Se destacó un cine club muy concurrido a través del cual muchos santarroseños tuvieron la chance de acceder a las proyecciones de películas de culto, asimismo prohibidas, tales como "Ladrón de Bicicletas" o "Morir en Madrid".
Antecedentes.
Nicanoff, una de las figuras más conspicuas del PC pampeano, ya había recibido de parte de algunos asociados sugerencias en el sentido de que su presencia en el club podría ser considerada como un elemento irritativo para la dictadura. La negativa a acceder a su alejamiento probablemente orientó la intención hacia otra metodología. En tal sentido, la conmoción vecinal generada por el operativo, sumado a algunas desavenencias personales más inocultables razones ideológicas alentó a un grupo de socios a presentar una denuncia ante el gobierno y desde allí se motorizó el oscuro recorrido burocrático.
Meses después cesó la intervención y se inauguró un proceso de recuperación con la conformación de una comisión reorganizadora que se hizo cargo de la institución. Se recuerda que fue Oscar Martínez el primer presidente cesada la intervención y en esa tarea fue secundado por un grupo de personas que asumieron la responsabilidad de activar las disciplinas deportivas. Nicanoff, uno de los objetivos de aquel operativo y blanco de la intervención, falleció el 24 de agosto de 1977, justo un año después del episodio.